Déjanos ayudarte a encontrar la longitud perfecta para tu collar. En esta guía, hablaremos de las diferentes longitudes y tipos de collares, e incluso te enseñaremos a medirlo correctamente para que te quede perfecto.
Antes de elegir, recuerda que el aspecto del collar dependerá en gran medida de tu tipo de cuerpo , tu altura, cuello, torso…, y, por supuesto, de tu estilo y de los escotes de la ropa que te gusta llevar.
La forma de tu cara y tu estructura ósea también influyen: por ejemplo, un collar corto, de estilo princesa, sin colgantes puntiagudos, queda muy bien a quienes tienen la cara en forma de corazón. Un collar de longitud media con colgante es perfecto para las caras redondas.
La longitud de tu collar le dará el toque final a tu look. El diseño y la longitud de la cadena deben ir en consonancia con lo que quieras transmitir.
Si quieres llevar un colgante, tienes que sumar la longitud total de la cadena más la del colgante. Eso marca la diferencia.
Como su nombre indica, los collares de cuello se llevan ajustados alrededor del cuello, mientras que las gargantillas se llevan bien ajustadas en la base del cuello. La gargantilla ideal debe quedar cómoda, dejando justo el espacio suficiente para que puedas pasar los dedos entre la cadena y la piel. Estos modelos, con su toque retro de los 90, quedan muy elegantes en cuellos largos y delgados, sobre todo con cortes de pelo cortos tipo pixie.
Este collar queda justo por debajo de la base del cuello, apoyándose sobre la clavícula. Queda perfecto en personas de complexión más delgada, pero si tienes una figura más rellena, puede llegar a parecer casi una gargantilla. Por lo tanto, este tamaño es más adecuado para quienes son más bajitas o tienen una complexión más delgada.
Este collar cae maravillosamente sobre el pecho, enmarcando el escote con elegancia. Es perfecto si tienes una estatura media y un cuerpo con curvas suaves.
Si eres más alta y delgada, este collar te quedará de maravilla. También puedes combinarlo con collares más cortos, como gargantillas y collares tipo «princesa».
Con este modelo puedes dar rienda suelta a tu imaginación: utiliza varias vueltas, con giros dobles o triples, o incluso haz un nudo en el centro para crear ese estilo «lariat» tan elegante.
1. Mide tu collar favorito
2. Mide la longitud en tu propio cuerpo